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martes, 20 de octubre de 2009

1984: sí, amor mío, te escucho (la ignorancia es la fuerza)


La ignorancia es la fuerza
Durante todo el tiempo de que se tiene noticia, probablemente desde fines del período neolítico, ha habido en el mundo tres clases de personas: los Altos, los Medianos y los Bajos. Se han subdividi¬do de muchos modos, han llevado muy diversos nombres y su número relativo, así como la actitud que han guardado unos hacia otros, han variado de época en época; pero la estructura esencial de la sociedad nunca ha cambiado. Incluso después de enormes conmociones y de cambios que parecían irrevocables, la misma estructura ha vuelto a imponerse, igual que un giroscopio vuelve siempre a la posición de equilibrio por mucho que lo empujemos en un sentido o en otro.-Julia, ¿estás despierta? -dijo Winston.-Sí, amor mío, te escucho. Sigue. Es maravilloso. Winston continuó leyendo:Los fines de estos tres grupos son inconciliables. Los Altos quieren quedarse donde están. Los Medianos tratan de arrebatarles sus puestos a los Altos. La finalidad de los Bajos, cuando la tienen -porque su principal característica es hallarse aplastados por las exigencias de la vida cotidiana-, consiste en abolir todas las distinciones y crear una sociedad en que todos los hombres sean iguales. Así, vuelve a presentarse continuamente la misma lucha social. Durante largos períodos, parece que los Altos se encuentran muy seguros en su poder, pero siempre llega un momento en que pierden la confianza en sí mismos o se debilita su capacidad para gobernar, o ambas cosas a la vez. Entonces son derrotados por los Medianos, que llevan junto a ellos a los Bajos porque les han asegurado que ellos representan la libertad y la justicia. En cuanto logran sus objetivos, los Medianos abandonan a los Bajos y los relegan a su anti¬gua posición de servidumbre, convirtiéndose ellos en los Altos. Entonces, un grupo de los Medianos se separa de los demás y em¬piezan a luchar entre ellos. De los tres grupos, solamente los Bajos no logran sus objetivos ni siquiera transitoriamente. Sería exagerado afirmar que en toda la Historia no ha habido progreso material. Aun hoy, en un período de decadencia, el ser humano se encuentra mejor que hace unos cuantos siglos. Pero ninguna reforma ni revolución alguna han conseguido acercarse ni un milímetro a la igualdad humana. Desde el punto de vista de los Bajos, ningún cambio histórico ha significado mucho más que un cambio en el nombre de sus amos.
1984 (Fragmento) – George Orwell

viernes, 19 de junio de 2009

el don de creer



Un poema de Leonor Silvestri, de El don de creer. Un regalo que no se concede siempre ese el de creer. Creer y esperar, o no esperar, algo bueno tiene que salir de todo esto.

James Towle
Leonor Silvestri
A Dariush, en su cumpleaños 34.
Para mis cumpas en ticolandia y los sufrientes por amor. todo dolor pasa, toda angustia cede. la alegria retornara siempre


La cama está vacía
la forma de tu cuerpo
en ella
quedó grabada con un punzón
caliente en mi cabeza
cada vez que me meto.

Pero,
materialmente hablando
no queda
nada de vos.

Así,
pasarme las horas
tratando de recordar
cómo sabía tu piel
qué olor tenías
cuán suaves eran tus manos
cuando me tocabas.


-La razón, ¿quién la posee?
vieja mala, no me permite
pensar. –

La mente nunca ha sido una aliada.
Solo a través de nuestro tacto
la razón se sindica a los sentidos.

Así,
olvido por qué es
de algún modo siniestro
una suerte que esta cama hoy
esté tan solo llena de mí.


Amarte así, amarte
¿haberte esperado
toda una vida?
¿seremos los últimos?
destructores de máquinas
amamos como si fuéramos a quedarnos
toda la vida en Liverpool fabril
cuna de paño irlandés.
¿y si fuéramos los últimos?
amarte así
haberte amado
tanto

Hace siglos que juego este juego:
los cuentos no se cuentan rectos
la honestidad propia no existe
nadie puede dar cuenta de si
todo es pura inquietud y desazón.

De memoria
me conozco los mecanismos
con los cuales
quienes aun se aman
escapan al dolor indecible
del fracaso
y de la pérdida.

¿Por qué demorarme ahora en esta historia?

Impelida recodar
el amor es puro intento
propulsión sin resultado.

Testimonios remanentes inconforme:
actas de juicios, informes de autoridad,
sesiones de terapia futuras
dedicadas en exclusividad, poemas y fotos,
algunas canciones.

¿Existe un espacio de audición
cuando el lenguaje es
ecolalia, balbuceo, clausura?

Petitio Principi:
fracaso luego soy
anónimo, frágil, débil
casi absurdo.

Me opongo
a los símbolos de una economía política
triunfante.

El amor sigue siendo una maquinaria imposible
de adquirir y administrar por mis comunidades
me encuentro en una etapa artesanal de la conciencia
amatoria, de nuestra ética.

De todos modos,
Violencia, nuestro pacto ya no se quebrantará.
Atacar la casa del patrón
sabotear sus resortes
siguen siendo mis tácticas.


Quien no dobla las rodillas
se le rompe la cerviz
la nuca quebrada
a la fuerza
cae por el pozo de la horca vociferando
un viejo himno libertario
silencio
las cuerdas se anudan en cerrazón
de horca, juego infantil hoy
en horas libres.

En fin,
nada que se acerque a la verdad.
Ned Ludd nunca existió:
solo un nombre pergeñado para despistar
una trampa casa bobos.

Entonces ¿cómo podré encontrarte?

Ludismo, romper la maquina
de lo que nos interpela
ideológicamente,
nuevo crimen legislado
por el deber ser del amor.

Me abrazo al cuello de caballo
de lo que está por devenir
construiré eslabón de un engranaje
que se fragua a fuego lento,
sobre mi regazo reposa
un amante, o un gato mortal.

La paradoja:
fundición alejada de la humanidad,
ama y propietaria,
marcha por la panamericana
hacia el progreso

Ninguna sublevación espontánea
ninguna ficción del espíritu
salvaje emerge del vacío.
Por generaciones se transmite
una herencia de maltrato,
saberes resistentes macerados
para escapar a la lógica maniquea
de las culpas, las reacciones estímulo-respuesta,
el gran dirigente de las facturas a pagar.

Si el juego no es nuevo
habrá otros jugadores
otros últimos destructores de máquinas
tal vez nosotros mismos
seamos otros y volveremos
a jugar.

lunes, 15 de junio de 2009

Kerouac



de Los vagabundos del Dharma:

El mundo no debe ser tan malo cuando producía tipos como Japhy, pensé, y me sentí contento. El dolor de todos mis músculos y el hambre eran bastante desagradables, y las oscuras rocas que nos rodeaban, el hecho de que no hubiera nadie que te calmara con besos y palabras suaves, de que estuviera allí sentado meditando y pidiendo por el mundo con otro joven vehemente...era algo bueno haber nacido para morir, aunque sólo fuera para eso, como nos ocurría a nosotros. Algo saldrá de todo esto, amigos míos, en las Vías Lácteas de la eternidad desplegándose ante nuestros mágicos ojos sin envidia. Tuve ganas de contarle a Japhy todo lo que pensaba, pero comprendí que no importaba y además, en cualquier caso, él ya lo sabía, y el silencio es la montaña de oro.

miércoles, 27 de mayo de 2009

La vida es un consumirse en preguntas


Artaud, para lxs amigxs.
Feliz cumpleaños a la poeta.

Allí donde otros proponen obras yo no pretendo otra cosa que mostrar mi espíritu.
La vida es un consumirse en preguntas.
No concibo la obra como separada de la vida.
No amo la creación separada. No concibo tampoco el espíritu separado de sí mismo.
Cada una de mis obras, cada uno de los planes de mí mismo, cada una de las floraciones heladas de mi vida interior echa su baba sobre mi.
Me reconozco tanto en una carta escrita para explicar el encogimiento íntimo de mi ser y la castración insensata de mi vida, como en un ensayo exterior a mí mismo, y que aparece en mí como un engendro indiferente de mi espíritu.
Sufro que el Espíritu no esté en la vida y que la vida no esté en el Espíritu, sufro del Espíritu-órgano, del Espíritu-traducción, o del Espíritu-intimidación-de-las-cosas para hacerlas entrar en el Espíritu.
Yo pongo este libro suspendido en la vida, deseo que sea mordido por las cosas exteriores y antes que nada por todos los sobresaltos en acecho, todas las oscilaciones de mi yo por venir.
Todas estas páginas se arrastran como témpanos en el espíritu. Disculpen mi absoluta libertad. Me rehuso a hacer diferencias entre cada uno de los minutos de mí mismo. No reconozco el espíritu planificado.
Es necesario terminar con el Espíritu como con la literatura. Digo que el Espíritu y la vida se comunican en todos lo grados. Yo quisiera hacer un libro que trastorne a los hombres, que sea como una puerta abierta y que los conduzca donde ellos no habrían jamás consentido llegar, simplemente una puerta enfrentada a la realidad.
Y esto no es un prefacio de un libro como no lo son los poemas que lo jalonan ni la enumeración de todas las furias del malestar.
Esto no es más que un témpano mal tragado.

Antonin Artaud

domingo, 3 de mayo de 2009

#2 de pido perdon zine listo para copiarse y distribuirse



mi nueva banda fetiche es the organ.
soy adicta a su disquito
y al jarabe de hojas de hiedra que me dieron.
a ver si me curan esta imposibilidad de hablar
y de dormir bien.

lo bueno? fui a todos los lugares a los que no debía
y terminé el #2 de pido perdon zine
toda la data en http://www.pidoperdonzine.blogspot.com/
ya está.

mientras, espero que se me pase la faringitis y la fiebre.
el lunes se hacen las copias y empezamos esto de la distribución.

agradecimientos? muchos, a mucha gente. algunxs están en el zine, materialmente hablando, otrxs están implícitamente -las distancias son nada, a veces (lo leen completo acá).

letra de mis chicas favoritas del momento:

the organ: Steven Smith

As i was saying
I know that i’m one of the few who got
Away from you
Steven smith , we all lose
One look at you
And they’re suddenly covered in
Shrapnel too
It’s true, most die in your bedroom

All the time i’m getting shot
Oh, barrels roll and hammers drop
Come on now
Grab that gun and we’ll go drive
Around
Until there’s no sound

Come on
Let’s go
I said i am driving and i am driving
Its true, i’ve got something for you

When everything is quiet
The ringing in our ears will be awfully
Violent
And then there will be silence
Then there will be silence.

Steven en vivo
brother
love, love, love

miércoles, 29 de abril de 2009

Jack Kerouac



Corriendo a través:
Poema - canción chino

Oh, sí
Yo
en el día de hoy
triste como Chu Yuan
me dirigí a los tumbos al mercado
en la ardiente mañana de octubre
en la Florida
puteando por mi vino, transpirando
lluvias de sudor, y llegué a mi silla
débil y temblequeante
preguntándome si finalmente no sería ésta la locura
__Oh Chuan
¡No!Suicidio ¡No! ¡Vino por favor!
Qué haremos todos nosotros
que sabemos que estamos muriendo
qué haremos sin la guía del vino
cómo le haremos guiños a la muerte
y a la vida también
__Mi corazón les pertenecea los poetas chinosy a sus pergaminos
No podemos morirnos simplemente
__Los hombres necesitan
por lo menos
poesía y vino
O Mao, el poeta Mao,
no el jefe Mao
aquí en América
se ríen del vino
y la poesía es un chiste
__La muerte es un recordatorio sombrío
para todos aquellos que ya están muertos
aquellos que chocan sus autos a nuestro alrededor
aquí___
Aquí los hombres y las mujeres
fruncen el ceño fríamente
ante la triste intención del poeta
que desea transformar todo lo que acontece
en algo mucho menos importante
__ Yo un poeta
sufro incluso
cuando encuentro un insecto
patas arriba en el pasto
__Por lo tanto bebo vino
en soledad
__Tiemblo cuando pienso
que los astronautas
muertos
viajan hacia una luna muerta
sin vino
En esta tierra de pesadillas se ríen
de nuestros mejores hombres
y los periódicos exaltan la virtud propia__
En todo el mundo
La izquierda y la derecha
El Este y el Oeste, muestran sus vicios__
El gran bebedor de vino
el feliz bebedor
ha desaparecido__
Quiero que reaparezca__
Si la China moderna también
hace gala de sus virtudes
sus razones
no son mejores
que las de América__
Nadie tiene respeto por el gato
que duerme, yo soy un hombre
desesperadamente inadecuado
en este poema__
Nadie tiene respeto
por el irresponsable ególatra
inválido de vino
__Todos desean estar atados
dentro de un inútil traje espacial
que no les permite moverse
__Te intimo a vos, China,
regresá a Li Po
y
Tao Yuan Ming
¿De qué estoy hablando?
No lo sé,
hoy estoy enfermo__
No dormí en toda la noche
Caminé tambaleante en el parque
para conseguir vino, ahora lo estoy bebiendo,
me siento mejor y peor__
Tengo algo que decirle a Mao
Y a los poetas de China
algo que no quiere salir__
Se trata del modo en que América
ignora la poesía y el vino
como lo hace China,
y yo soy un tonto
sin río y sin bote
y sin un traje floreado__
Sin vinerías en el amanecer__
___no tengo respeto por mi propio ser__
___No poseo la verdad__
Pero soy un mejor hombre
que todos ustedes__
Eso es
Lo que
yo
Quería decir

sábado, 25 de abril de 2009

el secreto


fin de semana levertoviano parece.
un poema que le gusta a leonor
y ahora me gusta a mí también.
seguiré buscando los versos.
el secreto (denise levertov‏)

Dos nenas descubren
el secreto de la vida
en un súbito verso.
Yo que no sé
el secreto escribí
el verso. Ellas
me dijeron
(a través de un tercero)
lo encontraron
pero no cuál era
ni siquiera
qué verso era. Sin duda
ahora, más de una semana
después, se hayan olvidado
el secreto,
el verso, el nombre del
poema. Las adoro
por encontrar lo que
yo no puedo encontrar,
y por adorarme
por el verso que escribí,
y por olvidársela
para que
mil veces, hasta la muerte
las encuentre a ellas, puedan
encontrarlo de nuevo, en otros
versos

sábado, 28 de marzo de 2009

Soy gong



Henri Michaux: Soy gong

En el canto de mi cólera hay un huevo,
Y en ese huevo está mi padre, mi madre, mis hijos
Y en todo eso hay alegría y tristeza mezcladas, y vida.
Intensas tormentas me han socorrido,
Hermoso sol que me contrariaste
Hay odio en mí, fuerte y de antigua data,
Y ya decidiremos después sobre la belleza.
En efecto, no me volví duro sino por láminas
Si supieran cuan blando he quedado en el fondo.
Soy gong, y guata y canto nevado,
Lo digo y estoy seguro.

lunes, 16 de febrero de 2009

credenciales...


Virginia Woolf a un crítico que se disculpaba por haber “vilipendiado” su libro: “Si mi voluntad es escribir libros, creo que es asunto mío. Y debo aceptar las consecuencias”.
De todos modos, no deja de ser curioso cómo se exige presentar credenciales a lxs que intentan hacer algo -y cómo esas credenciales nunca son suficientes!-, mientras que al resto de la humanidad se la deja dormir en la indiferencia. Parece que es más fácil apuntar a quien está del mismo lado de la barricada...

sábado, 7 de febrero de 2009

Perlongher: Siglas



"No queremos que nos persigan, que nos prendan, ni que nos discriminen, ni que nos maten, ni que nos curen, ni que nos analicen, ni que nos expliquen, ni que nos toleren, ni que nos comprendan: lo que queremos es que nos deseen." NP

Siglas:

Poema bufo sobre la historia de la izquierda argentina en la década del 60. Fue escrito en 1978 y publicado en Utopía nº 4, 1985.

Entonces confías en el FRP, junto a restos de la ARP, nostálgica del PVP, del FPL
y, por qué no, de la UP
Pero no conseguías olvidar las deliciosas reuniones del MALENA
—eran los tiempos en que el FRIP se fusionaba con Palabra Obrera para formar el
PRT— Secesiones sionistas fundarían PO
De paso por LIM —TAU fuiste a dar en el FA —y en esa noche de los bastones
largos optaste por EA— posteriormente EA (A)
Fanatizada por la guerrilla agraria partiste hacia Formosa y en el camino un joven
estudiante a la sazón contacto de LVR tanto te entusiasmó con el PCCNRR (era
una época en que el revolucionarismo de los grupos se medía por el número de consonantes de sus siglas)
que te afiliaste a ARFYL; cuando llegó el momento de votar, en la iglesia, te
volcaste a la TERS, ¡porque sus críticas al programa del UAP eran perfectas!
no tanto como para que en la ruptura de UPE —cuando lo de la OLAS— te sumaras
a EC —en Filo TAR—
Lo cual estuvo a punto de costarte la expulsión del MAVIET —apenas te mantu­vo
tu amistad con el MAR— que, en cierto modo, te recordaba al PSAV, antes LDA,
cuando ni imaginabas que el ya descalabrado PSA devendría a la larga PSP, PST, CSA
Acaso fue a partir de la lectura de un material del CyR —escrito por un ex del
EGP— que comenzaste a revalorizar el rol del MNRT, cuando hasta ser del PEN
era tenido por sospechosamente cómplice del SUD, la CGU
Nadie pudo entender tu reivindicación del MLLFL —un grupo tan ridículo como la
UJ o la UPI
(Tan sólo algunos férreos militantes del PO (T), que levantaban,
desde hace tantos años, las consignas del POBS)
Por ello en la escisión de la CGTA
Se te vio tan afín a las 62 —anticipando, de alguna manera, tu adhesión a la línea
del JAEN— que más de uno te creyó cogida en las espesas
redes de la RF
(en el contexto algo tan siniestro
como montarse al MID en la fractura de UCRI)
Te hiciste tan compinche de los adolescentes de la UES, y, paralelamente, tan
adicta al FOEP
que no hubiera extrañado que llevaras los panfletos del PSIN al mitin de LT
Fue allí, cuando por una disputa personal con un cuadro del MAP tuviste esos
desafortunados encuentros con VC
con que sólo lograste enemistarte tanto con los núcleos obreros del PT
—cuyo apoyo bien te hubiera servido para enfrentar la desviación del MARA—
que aquéllos prefirieron la postura de la JSA en la cuestión del CAR antes de que
la LIR, aliada al LUCHE, desbancara al TUPAC (cuando ya se venía el apogeo del
CEP, de la CA)
Pero con la derrota de SITRAC, recalaste en CENAP, definitivamente hostil al PCR
y, aún, al PRC—no dejaste por eso de vigilar de cerca las intrigas del FRA ni de atacar, oculta
en el control de una acción del CD, los planteos ultristas de TC respecto de las
FAL—
y tan fiel al PB
que en lugar de treparte alegremente al camión del FREJULI —junto al MNY y al
PPC—
¡quisiste echar a gritos a un viejo carcamán del PCP de una UB de las FAR!
—perdiendo así tus últimos enlaces con el MORY, tras la disolución del CPL, se volvió tan difícil combinar tu íntima simpatía por el GOR y, más, por la FR
con la loca aventura del PA aliado al 22que aceptaste esas charlas ominosas con las bases de EO
en ese mismo bar donde tu compañero del PCML— que estaba haciendo entrismo en LC—rompió contigo, en medio de la crisis del FAS.

El autor agradece la colaboración de las siguientes organizaciones:Frente Revolucionario Peronista, Acción Revolucionaria Peronista, Partido Vanguardia Popular, Fuerzas Populares de Liberación, Unión Popular, Movimiento de Liberación Nacional, Frente Revolucionario Indoamericano Popular, Palabra Obrera, Política Obrera, Partido Revolucionario de los Trabajadores, Línea Independiente Mayoritaria, Tendencia Antiimperialista Universitaria, Estudiantes Antiimperialistas, Estudiantes Antiimperialistas (Auténticos), Lista Violeta Reformista, Partido Comunista Comité Nacional de Recuperación Revolucionaria, Acción Reformista de Filosofía y Letras, Tendencia Estudiantil Revolucionaria Socialista, Unidad Antiimperialista Programática, Unidad Programática Estudiantil, Organización Latinoamericana de Solidaridad, El Combatiente, Tendencia Antiimperialista Revolucionaria, Movimiento Argentino de Solidaridad con Vietnam, Movimiento de Acción Revolucionaria, Partido Socialista Argentino de Vanguardia, Los de Abajo, Partido Socialista Argentino, Partido Socialista Popular, Partido Socialista de los Trabajadores, Confederación Socialista Argentina, Cristianismo y Revolución, Ejército Guerrillero del Pueblo, Movimiento Nacionalista Revolucionario Tacuara, Frente Estudiantil Nacional, Sindicato Universitario de Derecho, Confederación General Universitaria, Movimiento Línea Las Flores Luján, Unión de Jubilados, Unión de Propietarios de Inmuebles, Partido Obrero (Trotskista), Partido Obrero Basado en los Sindicatos, Confederación General del Trabajo de los Argentinos, 62 Organizaciones, Juventudes Argentinas de Emancipación Nacional, Rama Femenina del Partido Justicialista, Movimiento de Integración y Desarrollo, Unión Cívica Radical Intransigente, Unión de Estudiantes Secundarios, Frente Obrero Estudiantil Popular, Partido Socialista de Izquierda Nacional, Liga Trotskista, Movimiento de Acción Programática, Vanguardia Comunista, Partido del Trabajo, Movimiento Autónomo Radical de Avellaneda, Juventud Socialista de Avanzada, Comandos de Acción Revolucionaria, Línea Izquierdista Revolucionaria, Línea Universitaria Che Guevara, Tendencia Universitaria Popular Antiimperialista Combatiente, Comandos Estudiantiles Peronistas, Carta Abierta, Sindicato de Trabajadores de Fiat Concord, Partido Comunista Revolucionario, Partido Revolucionario Cristiano, Frente Revolucionario Antiacuerdista, Cuerpo de Delegados de Filosofía y Letras, Tendencia Comunista, Fuerzas Armadas de Liberación, Peronismo de Base, Frente Justicialista de Liberación, Movimiento Nacional Yrigoyenista, Partido Popular Cristiano, Comandos Populares de Liberación, Grupo Obrero Revolucionario, Fracción Roja, Partido Auténtico, Ejército Revolucionario del Pueblo 22 de Agosto, El Obrero, Partido Comunista Marxista Leninista, Liga Comunista, Frente Antiimperialista por el Socialismo, Partido Conservador Popular, Unidades Básicas, Fuerzas Armadas Revolucionarias, Movimiento de Orientación Reformista.

Fuente: Perlongher, Néstor, Prosa Plebeya: ensayos 1980-1992, Buenos Aires, Colihue, 1997. Tomado de: www.golosinacanibal.blogspot.com

jueves, 29 de enero de 2009

No tan distintos


dos personajes polémicos, Nekro y Bayer.
acá va artículo publicado en el suplemento NO, diario Pagina 12, el jueves 7 de octubre de 1999, por Mariana Enriquez (lo saqué de acá).

("Miss Muerte" es otro nombre artístico que ¨Nekro¨, cantante de la disuelta banda punk Fun People, usó en su momento)

No tan distintos

Aunque se trate de dos generaciones distintas, lo que estos dos hombres representan tiene mucho en común. Aunque Bayer no tenga mucha idea del punk rock y el jovencito de los dreadlocks oxigenados recién esté iniciando su educación política. Por eso, y porque la tapa del último disco de Fun People mostraba a un personaje olvidado pero clave en la historia argentina de este siglo, el No reunió al venerable escritor y periodista con el hiperkinético cantante punk. Linda mezcla. Lindo diálogo.

La tapa del último disco de Fun People, The art (e) of romance tiene a Kurt Wilkens en la tapa. La historia de este buen hombre empieza en 1922, cuando en la Patagonia el teniente coronel Héctor Benigno (?) Varela se encargó, junto al regimiento décimo de caballería, de fusilar a los peones de las estancias sureñas, que estaban en huelga. Los obreros fueron enterrados en fosas comunes, de a montones. El gobierno radical no movió un dedo contra los asesinos. Años después Wilkens, anarquista alemán, decidió hacer justicia por mano propia y mató a Varela, con una bomba. La escena quedó inmortalizada en el comienzo de la película La Patagonia rebelde. Después, Wilkens fue asesinado cobardemente por uno de los subordinados de Varela, Millán Temperley, que le pegó un tiro mientras el vindicador dormía en su celda. Hasta ahí la historia.Nekro (ahora Miss Muerte), cantante de Fun People, encontró en la historia de este anarquista alemán la de un héroe. En realidad, lo había conocido gracias a los libros del escritor e historiador Osvaldo Bayer, autor de los cuatro tomos de La Patagonia Rebelde y director del guión de la película que se realizó en base a los hechos descriptos en la serie en 1974. Además de autor de varios libros más (una biografía de Severino Di Giovanni, Los Anarquistas Expropiadores, etc.), Bayer es guionista de El Vindicador, una película que Fun People tiene ganas de difundir (y que ya fue proyectada en uno de sus shows). Un buen día, Miss Muerte y Osvaldo Bayer se encontraron, intercambiaron ideas y, de paso, arreglaron para que Fun People toque alguna vez con otra banda que se acercó al escritor, Arbolito. Una posibilidad que queda pendiente. Ahí Bayer hablaría antes del show. Pero la extensa charla que les llevó casi toda una tarde porteña, con el No como testigo exclusivo, fue más o menos así:

Bayer: –¿Cuál es el tema dedicado a Wilkens?
Miss Muerte: –Se llama “One day” y dice “Un día seré honesto, un día seré libre como Wilkens lo hizo una vez”. La historia es así: nosotros fuimos en el año ‘97 de gira al sur y Emiliano Ron, un chico que trabaja con la banda tiene todos tus libros. Estaba leyendo El Vindicador, el tomo uno de La Patagonia Rebelde. El nos pasó todo y empecé a conocer a Wilkens. Cuando estábamos de gira, en cada pueblo que llegábamos, poníamos una bandera que decía “El Vindicador: Wilkens”. Como que el espíritu de él estaba vivo a través de nosotros. Al sacar el disco nuevo...
Bayer: –Yo lo recibí, con una carta. Pero justo me fui a Europa, y no tuve tiempo de agradecérselos y entrar en comunicación con ustedes.
Nekro: –Usamos la foto sin llamarlo...
Bayer: –Se habrá puesto feliz Wilkens. Estoy muy contento de que hayan rescatado esta figura, porque lo suyo fue una reacción contra la violencia. Fue una reacción de abajo. Y estas figuras que fueron maldecidas por la prensa oficial y por los organismos oficiales en su tiempo, hoy son rescatados por el pueblo. Lo que hacen ustedes con el conjunto es rescatar la historia. El viernes 8 inauguramos en Jaramillo el monumento a Facón Grande, a José Font, uno de los líderes huelguistas. Los sindicatos rurales patagónicos han erigido un monumento de dos metros cerca de la tumba masiva donde fue fusilado y donde descansan sus restos.
Nekro: –Hay muchos pibes que quieren ser como alguien, tener una guía. Yo encontré en Wilkens oxígeno, me sirvió, me encanta su romanticismo, el anarquismo y dar todo por la causa. Simplemente porque lo correcto era hacer eso, sin ningún interés personal.
Bayer: –La idea del altruismo, sí. Además el atentado de Wilkens fue muy celebrado y muy popular, porque él se jugó la vida. Lo hizo en una forma limpia, dado que no hubo ninguna otra víctima, y lo hizo de frente. Y justamente no había habido justicia con los fusilamientos. Wilkens esperó que actuara la justicia, pero la justicia se calló la boca. Luego el gobierno también se calló la boca. Y el Congreso terminó por rechazar elproyecto de una comisión investigadora. Y fue entonces cuando Wilkens dijo: Cuando no hay justicia de arriba, la justicia tiene que tomarla el pueblo. Si este hombre sigue viviendo, va a haber una segunda masacre de obreros. Y por eso él, que era un pacifista y un enemigo de las armas, toma esa determinación y hace el atentando contra el teniente coronel Varela.
–¿Quién estaba en el poder en ese momento, el Partido Radical?
–Sí, Yrigoyen. Dio la orden y si bien no ordenó fusilar a tantos obreros, le dio el bando de pena de muerte a Varela, que al parecer se extralimitó. Yrigoyen quería que fueran fusilados trece o catorce cabecillas anarquistas, y este hombre mandó a fusilar a centenares. Tanto es así que la Sociedad Rural le pidió que terminara de fusilar porque se iban a quedar sin obreros para la zafra...
Miss Muerte: –Mucha gente, nuestros fans, están preguntando por Wilkens, y cuando mandamos el disco al exterior para editar enviamos una explicación contando quién fue él. Cuando presentamos el disco en la Federación de Box, alquilamos un proyector y presentamos la película. El público de nosotros es muy perceptivo, y estuvo muy bueno. Te dabas cuenta de que la gente estaba compenetrada por el film: en la parte que Wilkens pega los tiros la gente gritaba ¡bien, aguante!. Y la mayoría de los chicos de nuestro público son muy chicos, y está bueno enseñarles.
Bayer: –El rock, como cualquier espacio, puede ser, si no combativo, ciertamente formativo. Traer a la luz las luchas del pueblo, expresarlas. Siempre fue una actitud del arte, de los cantores y de los músicos, cantarle a los héroes del pueblo, a los que realmente lucharon por el pueblo. Hay canciones de todo tipo en ese sentido, toda una especie de romancero desde la antigüedad. Por eso me parece muy lindo recordar a aquellos que desde la base lucharon por el pueblo. Y ya que la música de la juventud actual es el rock, creo que es una de las maneras de que los jóvenes tomen conciencia de la memoria de su país y de su sociedad. Más cuando se canta a los espíritus limpios, a los hombres y mujeres que sacrificaron sus vidas por los ideales de solidaridad. Otra cosa que noto, a partir de HIJOS y los escraches, es que hay una vuelta a ganar la calle, con la opinión y con la protesta, con la rebeldía. Son las armas más sanas y más democráticas del pueblo, las protestas. Vemos los resultados de esto que se llama democracia, pero que es una democracia totalmente anquilosada.
Miss Muerte: –Es lo único que el pueblo tiene. Yo lo veo desde mi lugar de hombre en desarrollo, de joven, y sé que no tenemos otra forma de expresarnos. La única manera que tengo de sentirme libre es tocando mi música, escribiendo, yendo a la calle. Yo no me siento representado por ninguno de los personajes que se postula en las elecciones. No estoy conforme con cómo están distribuidas las cosas... Que me toque ir a votar, me tiene despistado, desorientado, no sé qué hacer. Lo único que nos queda es salir a la calle, y juntarse con gente. Las condiciones no están dadas para que uno se pueda desarrollar como persona: si uno no tiene para comer o para pagar el alquiler, menos va a tener para comprarse un libro o ver una película, o tiempo para ir a una marcha o debatir con mis amigos. Es trabajar, volver a casa, comer, dormir, ir a trabajar y seguir haciendo lo que ellos quieren. No quiero que mi vida sea así.
Bayer: –Yo comprendo profundamente los problemas de la juventud. La recriminación que me hago como perteneciente a dos generaciones anteriores a la tuya, es lo poco que hemos hecho por brindarle un mundo mejor a la juventud actual. Yo digo siempre que pude estudiar filosofía en el edificio de la calle Viamonte, que era magnífico, solemne, con mármol de Carrara, donde uno se sentía como en un templo. Hoy yo enseño a los alumnos en la calle Puán, en la Facultad de Filosofía, en la ex fábrica de cigarrillos 43/70, con paredes descascaradas, sin ninguna comodidad. El aula magna del edificio de la calle Viamonte era con verdaderos sillones. Acá, hasta hace poco, uno se tenía que sentar en las butacas que sobraban de los cines que cerraron. Eso lo vemos en la vida diaria: la falta de oportunidades que tiene la juventud, lo dura y violenta que es la sociedad para con ellos.
Miss Muerte: –Eso refleja el poco interés de la gente.
Bayer: –Y lo vemos en la desocupación juvenil y en la explotación. Y en que todo se imponga. Hasta la forma de comer ha cambiado.M
Miss Muerte: –Sí, se impone lo que tienen que escuchar, o vestir. Otra de las cosas que me llevó a poner a Wilkens en la tapa es reivindicar la vuelta al romanticismo, y al comprometerse con algo. Por ejemplo, cuando yo estoy tocando y quiero hablar de algo, me molesta que los chicos no escuchen. A veces uno se siente frustrado, porque espera otra cosa. Lo importante es que se encuentran libros o historias como la de Wilkens que te impulsan a seguir adelante. Yo no sé qué idea tenés del punk rock...
Bayer: –...
Miss Muerte: –Bueno, pero nosotros tratamos de cambiar toda la historia de lo que es un concierto de punk rock. Aunque nos cueste el público. Como toda cosa que se difunde de una manera mainstream, los mensajes se confunden, y eso pasa con el punk, que no es empujarse uno encima del otro y eso. El pogo no es empujarse, es otra cosa, es estar juntos, tocarse, algo más de unión, hasta más sensual. A mí me molesta que en los conciertos estén todos los machos adelante y las chicas al costado, cuidándoles la ropa mientras ellos van al pogo. Me molesta por la conveniencia machista de ellos y el sometimiento de ellas. O, por ejemplo, nosotros somos de Campana. Y cuando tocábamos acá, las primeras veces, por ejemplo, pasaban cosas con mi pelo, que no es muy usual en la escena punk, con las rastas y eso. Me decían lavate la cabeza o volvete al campo. Otra cosa que pasa es que por cierto estilo de vestirse de algunas bandas de afuera, que tenían un estilo militar en la ropa, acá se mezcló un poco con la de la ultra derecha, corte militar. Y se pegó algo de eso, y quedó muy arraigado a la gente del hardcore de acá. Nosotros decidimos apartarnos de eso de entrada, tomar posición desde las letras, y hasta organizamos unas jornadas que se llaman “hardcore gay antifascista”. Ese tipo de conciertos fue muy bueno porque los tipos dejaron de ir, pensaron que éramos una manga de putos y se fueron. Es que buscamos no sólo otro tipo de público, sino otro tipo de mundo que no tenga que ver con la violencia, ni nada que tenga que ver con la derecha, la homofobia o el racismo.
Bayer: –En Alemania, donde yo vivo la mitad del año, los neonazis son una minoría absoluta. Los alemanes hacen estudios porque están muy preocupados por esto. Es una minoría, que reacciona ante la injusticia de estar desocupados y trata de hacer su propia interpretación de los hechos: acusan a los trabajadores extranjeros que también son víctimas, porque los patrones aceptan al extranjero porque le cobra la mitad, y no cumplen con las leyes sociales. Hay más fascismo en Italia y Francia, sin embargo, y eso se ve en la cantidad de votos. Los partidos neonazis en Alemania son menos del 2% y no tienen representación. Lo que es preocupante es que cuando hacen un atentado racista contra los turcos o los negros son muy brutales, queman casas o les dan palizas. Muchos han pagado con su vida. Pero son el resultado de un sistema que aísla a la gente y no le da satisfacción: muchos de los neonazis han estudiado, y después no consiguen trabajo. Lo mismo pasa acá, si uno se pone a pensar...
Miss Muerte: –El otro día estuve viendo un video sobre squats en Noruega, y la movida de ultraderecha de ahí, que se peleaban con los squatters y eso.
Bayer: –Yo escribí una vez una columna sobre La Sole, la chica argentina que estaba con squatters en Turín, y que murió en la cárcel. Realmente me dio mucha pena la muerte o el suicidio de ella, porque erauna protesta positiva, querían más habitaciones para la gente, tener un lugar donde vivir. Esas son las cosas que realmente son un problema en ciertos barrios europeos: las casas viejas se aggiornan y los alquileres son muy caros. En los barrios bohemios tradicionales, los intelectuales de clase media alta, que quieren vivir ahí, los acomodan, y los convierten en departamentos de lujo. Y se iban acabando las habitaciones para la bohemia que siempre existió allí. En Berlín hubo una gran reacción contra esto, y triunfaron, porque la intendencia de la ciudad tuvo que hacer planes de vivienda. Fue muy positivo el movimiento de los squatters.
Miss Muerte: –Acá hay una gran movida de eso, pero de inmigrantes que no tenían lugar dónde vivir. Yo viví así cuando vine de la provincia. Hay muchas casas deshabitadas, y hay gente que necesita el espacio. Tener un techo es un derecho humano natural. Y lo más natural sería que esas casas se las den para vivir. Pero lamentablemente, eso no sucede. Volvemos a lo mismo. Nadie se ocupa de la gente.
Ese muchacho Wilckens
”No fue venganza: yo no vi en Varela al insignificante oficial. No, él era todo en la Patagonia: gobierno, juez, verdugo y sepulturero. Intenté herir en él al ídolo desnudo de un sistema criminal. ¡Pero la venganza es indigna de un anarquista! El mañana, nuestro mañana, no afirma rencillas ni crímenes, ni mentiras: afirma vida, amor, ciencia. Trabajemos paraapresurar ese día.”La cita textual pertenece a Kurt Gustav Wilckens. Figura en el librillo de “The art (e) of romance”.“Wilckens es un personaje novelesco. La realidad tiene mucho más fantasía que la imaginación, que el género fantástico. Wilckens es un revolucionario de aquella época, de ideas libertarias, que tiene características muy propias. Ellos no creían en la nacionalidad: el verdadero revolucionario era aquel que renunciaba a todo sentido de la propiedad. Y Wilckens alcanza este punto cuando hace un viaje como estudiante a Estados Unidos. Allá se encontró con vagabundos noruegos, suecos y daneses que recorrían a pie el país y, cuando necesitaban dinero para comer, trabajaban en las cosechas. Es ahí en donde empezó a aprender las teorías de Tolstoi y se entusiasmó. Para él era una cosa absolutamente nueva: hasta entonces había hecho una vida totalmente burguesa. En Estados Unidos trabajó en una fábrica de conservas de pescado, donde los mejores trozos los ponían en latas muy lindas, para los almacenes de la burguesía, y los restos se colocaban en envases muy baratos, para el proletariado. Wilckens convenció a los trabajadores de la fábrica que hicieran al revés. En las latas de lujo ponían los restos y en las baratas el mejor pescado. Por supuesto, lo descubrieron y los echaron. Después se fue a trabajar a las minas y ahí también organizó una huelga. En un diario que está en los archivos de la policía de Buenos Aires lo llaman el rojo más peligroso del Oeste norteamericano. Al final, los norteamericanos lo metieron preso por alemán (ya se había declarado la Primera Guerra Mundial) y lo mandaron a un campo de concentración. Cuando termina la guerra, lo expulsan, vuelve a Alemania y renuncia a toda la fortuna que le correspondía y se embarca hacia la Argentina. Los anarquistas alemanes lo ponen en contacto con los anarquistas argentinos y ahí empieza la historia.”
Perfil de Wilckens, en palabras del mismo Bayer, en una entrevista publicada en el suplemento Radar, el 5 de octubre de 1997.

jueves, 11 de diciembre de 2008

patti smith


¿Qué significa que te elijan?
¿Qué se siente cuando te eligen?
¿Qué clase de vida lleva alguien
que ha sido elegidx?

miércoles, 3 de diciembre de 2008

un poema de Leonor Silvestri



Bakunin

me corto el pelo al rape
para que los ojos no me jalen
por la espalda
siento tras de mi
su jadeo en la nuca
como dardos
y corro sin más datos para recuperar
la fe en la fe en la gente
el don de creer
ni buenos ni malas
una posibilidad:
el basurero que comparte mandarinas con el cartonero
nuevos oficios de esta nueva ciudad
no me alcanza
ni el color ni la hechura
ni los jugos ni sus gestos
de dulzura,
clase: una abstracción tras la cual ya no cabe sujetarse
nada tiene que ver con la capacidad
ético-amatoria, la bondad.

viernes, 14 de noviembre de 2008

el otro lado




(Y cosas sobre el oficio de ser periodista precarizadx acá: http://leomiau76.blogspot.com/)

Fabián Polosecki, el periodista peor copiado
por Pablo Sirvén

Fabián Polosecki, el recordado profesional que todos quisieron y no pudieron ser

Hubo algo tan devastador como el tren que, por decisión propia, le pasó por arriba de su vida, el 3 de diciembre de 1996: todos los que luego, de una u otra manera, se abocaron, con discutible aplicación, a copiar sólo la carcasa de su mejor artefacto televisivo -"El otro lado", ATC, 1993/94-, al tiempo que traicionaban y trituraban profundamente sus contenidos y maneras hasta convertirse en perfectas antítesis de su romántico ideario.Para Fabián Polosecki, a quien sólo le obsesionaba "mostrar lo extraordinario de la cotidianidad", la intención, claro, pasaba por "otro lado". Su foco, apenas (o, mejor dicho, nada menos), estaba puesto en el cuerpo y en el entorno del otro, casi sin intervenir en él. Pretendía entender las cosas tal cual se presentaban, sin impostar un énfasis propio a la búsqueda de sacar la mejor tajada. Procuraba no distorsionar las cargas internas de temas, personajes y situaciones. Zancadillas y canchereadas no formaban parte de su código.Los que vinieron después, por el contrario, sólo se entusiasmaron epidérmicamente con algunas de sus formas de narrar y con el quiebre del lugar impersonal de periodista, en teoría aséptico, que hasta la llegada de "Polo" más o menos tenía lugar. Con un cigarrillo humeando entre los dedos o en la boca, antes que Jorge Lanata; serio, flaco, con campera oscura, manos en los bolsillos deambulaba por la ciudad nocturna antes que Gastón Pauls, interiorizándose de mundos y submundos invisibles antes que Juan Castro; tocando casi sin querer crispaciones que luego industrializarían para la TV los "Puntodoc", los Graña y todos los demás que heredaron,voluntaria o involuntariamente, partículas ínfimas de su irrepetible estilo."Como entrevistador -explicaba su método Polosecki once años atrás en el Festival Latinoamericano de Video, que tuvo lugar en Rosario-, soy una especie de monosilábico balbuceante que a veces ni siquiera termina de hacer una pregunta, que simplemente trata de mantener una suerte de canal de comunicación para que sea el otro el que hable."En la misma época en que comenzaban a despuntar las delatoras cámaras ocultas, que inauguró el cuestionable espionaje periodístico, y reinaba la "bloopermanía", que producía situaciones risueñas a partir de engaños burlones a víctimas desprevenidas e indefensas, el hallazgo de Polosecki fue no tentarse con esos excesos tan a la mano y, en cambio, defender a ultranza la naturalidad para detenerse en un paisaje, sin interferirlo ni trastocarlo. Creía equivocadamente que por eso hacía "una suerte de antiperiodismo" porque no lograba ni quería engancharse con la actualidad y sus especialistas que todo lo explican. "Cuando alguien formula sus opiniones para convencer es mortal", decía este periodista que creía encontrar más miga en los silencios y en los detalles mínimos hasta que la "verdad", en el momento menos pensado, se abriera paso, sin necesidad de preguntas altisonantes, siempre yendo tranquilo, de los bordes hacia el centro de cada cuestión.En la imposible confluencia entre "Radiolandia 2000" y "Fierro" -las dos redacciones bien antagónicas que más frecuentó, una dedicada a chimentos de la farándula; la otra, a comics de vanguardia- se gestó su personaje televisivo, el mismo que aporreaba con dos dedos a una Olivetti; el mismo que entrevistaba indistintamente a ladrones, payasos, agentes de bolsa, recolectores de basura, empresarios, prostitutas, estibadores del puerto o buscadores de oro sin excitarse, sin provocarlos y sin juzgarlos.Al principio de cada emisión de "El otro lado" se lo escuchaba decir en off: "Un día, no sé cómo, todos los jefes de redacción se dieron cuenta al mismo tiempo de que podían arreglarse sin mí. Ahora escribo historietas absurdas sobre historias verdaderas. No me va mucho mejor, pero se conoce gente".Hasta anoche, y desde el martes último, el Núcleo Audiovisual Buenos Aires organizó en la sala Enrique Muiño del Centro Cultural General San Martín una retrospectiva de cinco programas de Polosecki, seguidos de disertaciones de comunicólogos y de integrantes de aquellas producciones.Un público más que entusiasta y juvenil desbordó cada día las mencionadas instalaciones, algo parecido a lo que sucedió en 2001, en ocasión de un ciclo similar del Museo de Arte Moderno.Quizá cansados de tanto amarillismo cool y de las ediciones crispadas de los apocalípticos periodísticos actuales, las nuevas generaciones, que tenían poca edad o directamente no lo conocieron cuando estaba en el aire, ahora se fascinan con este cronista apacible de oficios varios, que nos reconcilia con el perdido encanto de lo llano, tan ajeno a la dictadura del apuro estridente y manipulador.Para todos ellos, y también para quienes lo extrañan, hay otra buena noticia: los periodistas Ignacio Portela y Hugo Montero tienen listo un libro de próxima edición sobre el creador de "El otro lado" y "El visitante" (ATC, 1995) que se llamará "Polo: el buscador" y que la revista cultural "Sudestada", de la que forman parte, anticipa con sustanciosos fragmentos en el número que está en la calle."La gran contribución de Polo al periodismo -escribió en «Un ojo avizor» el autor Pablo De Santis, que fue su amigo y colaborador- fue su programa, y sin embargo no pudo evitar cierto rencor con la televisión, como si creyera, por superstición, que hubo algo maligno en la exposición que mantuvo durante esos tres años. Se empezó a vincular en exceso con los entrevistados; se dejó atrapar por las voces ajenas. Sospechaba que la verdad de su vida estaba en otra parte.

miércoles, 15 de octubre de 2008

pido perdón zine, en plena impresión...



...quien dice segunda semana de octubre dice segunda quincena de octubre más bien...
El zine viene al viejo estilo: ya está pegoteado y listo para su copiado masivo, a fines de esta semana espero que estén sus flamantes primeras copias disponibles para todxs.

Por ahora, se consigue en la ciudad de buenos aires y en la zona oeste del gran bs.as. Escriban a pidoperdonzine@hotmail.com y les cuento. Claro que estoy organizando como hacerlo llegar lo más lejos posible, a través de ferias de fanzines y de bandas amigas...Muy pronto más información sobre donde encontrarlo.

Gracias a todxs lxs que preguntaron. Y a lxs que escribieron.

domingo, 12 de octubre de 2008

pecado mortal



Un cuento de Silvina Ocampo:

El pecado mortal

Los símbolos de la pureza y del misticismo son a veces más afrodisíacos que las fotografías o los cuentos pornográficos, por eso ¡oh sacrílega! los días próximos a tu primera comunión, con la promesa del vestido blanco, lleno de entredoses, de los guantes de hilo y del rosario de perlitas, fueron tal vez los verdaderamente impuros de tu vida. Dios me lo perdone, pues fui en cierto modo tu cómplice y tu esclava. Con una flor roja llamada plumerito, que traías del campo los domingos, con el libro de misa de tapas blancas (un cáliz estampado en el centro de la primera página y listas de pecados en otra), conociste en aquel tiempo el placer –diré- del amor, por no mencionarlo con su nombre técnico; tampoco tú podrías darle un nombre técnico, pues ni siquiera sabías dónde colocarlo en la lista de pecados que tan aplicadamente estudiabas. Ni siquiera en el catecismo estaba todo previsto y aclarado.
Al ver tu rostro inocente y melancólico, nadie sospechaba que la perversidad o más bien el vicio te apresaba ya en su tela pegajosa y compleja.
Cuando alguna amiga llegaba para jugar contigo, le relatabas primero, le demostrabas después, la secreta relación que existía entre la flor del plumerito, el libro de misa y tu goce inexplicable.
Ninguna amiga lo comprendía, ni intentaba participar de él, pero todas fingían lo contrario, para contentarte, y sembraban en tu corazón esa pánica soledad (mayor que tú) de saberte engañada por el prójimo.
En la enorme casa donde vivías (de cuyas ventanas se divisaba más de una iglesia, más de un almacén, el río con barcos, a veces procesiones de tranvías o de victorias de plaza y el reloj de los ingleses), el último piso estaba destinado a la pureza y a la esclavitud: a la infancia y a la servidumbre. (A ti te parecía que la esclavitud existía también en los otros pisos y la pureza en ninguno.) Oíste decir en un sermón: “Más grande es el lujo, más grande es la corrupción”; quisiste andar descalza, como el niño Jesús, dormir en un lecho rodeada de animales, comer miguitas de pan, recogidas del suelo, como los pájaros, pero no te fue dada esa dicha: para consolarte de no andar descalza, te pusieron un vestido de tafetas tornasolado y zapatos de cuero mordoré; para consolarte de no dormir en un lecho de paja, rodeada de animales, te llevaron al teatro Colón, el teatro más grande del mundo; para consolarte de no comer miguitas recogidas del suelo, te regalaron una casa lujosa con puntillas de papel plateado, llena de bombones que apenas cabían en tu boca. Rara vez las señoras, con tocados de plumas y de pieles, durante el invierno se aventuraban por ese último piso de la casa, cuya superioridad (indiscutible para ti) las atraía en verano, con vestidos ligeros y anteojos de larga vista, en busca de una azotea, de donde mirar aeroplanos, un eclipse o simplemente la aparición de Venus; acariciaban tu cabeza al pasar, y exclamaban con voz de falsete: “¡Qué lindo pelo!”. “¡Pero qué lindo pelo!” Contiguo al cuarto de juguetes, que era a la vez el cuarto de estudio, estaban las letrinas de los hombres, letrinas que nunca viste sino de lejos, a través de la puerta entreabierta. El primer visitante, Chango, el hombre de confianza de la casa, que te había puesto de apodo Muñeca, se demoraba más que sus compañeros en el recinto. Lo advertiste porque a menudo cruzabas por el corredor, para ir al cuarto donde planchaban la ropa, lugar atrayente para ti. Desde allí, no sólo se divisaba la entrada vergonzosa: se oía el ruido intestinal de las cañerías que bajaban a los innumerables dormitorios y salas de la casa, donde había vitrinas, un altarcito con vírgenes, y una puesta de sol en un cielo raso. En el ascensor, cuando la niñera te llevaba al cuarto de juguetes, repetidas veces viste a Chango que entraba en el recinto vedado, con mirada ladina, el cigarrillo entre los bigotes, pero más veces aún lo viste solo, enajenado, deslumbrado, en distintos lugares de la casa, de pie arrimándose incesantemente a la punta de cualquier mesa, lujosa o modesta (salvo a la de mármol de la cocina, o a la de hierro con lirios de bronce del patio). “¿Qué hará Chango, que no viene?” Se oían voces agudas, llamándolo. Él tardaba en separarse del mueble. Después, cuando acudía, naturalmente nadie recordaba para qué lo llamaban. Tú lo espiabas, pero él también terminó por espiarte: lo descubriste el día en que desapareció de tu pupitre la flor del plumerito, que adornó más tarde el ojal de su chaqueta de lustrina. Pocas veces las mujeres de la casa te dejaban sola, pero cuando había fiestas o muertes (se parecían mucho) te encomendaban a Chango. Fiestas y muertes consolidaron esta costumbre, que al parecer agradaba a tus padres. “Chango es serio. Chango es bueno, mejor que una niñera” decían a coro. “Es claro, se entretiene con ella” agregaban. Pero yo sé que una lengua de víbora, de las que nunca faltan, dijo: “Un hombre es un hombre, pero nada le importa a los señores, con tal de hacer economías”. “¡Qué injusticia!”, musitaban las ruidosas tías. “Los padres de la niñita son generosos, tan generosos que pagan un sueldo de institutriz a Chango.” Alguien murió, no recuerdo quién. Subía por el hueco del ascensor ese apasionado olor a flores, que gasta el aire y las desacredita. La muerte, con numerosos aparatos, llenaba los pisos bajos, subía y bajaba por los ascensores, con creces, cofres, coronas, palmas y atriles. En el piso alto, bajo la vigilancia de Chango, comías chocolates que él te regaló, jugabas con el pizarrón, con el almacén, con el tren y con la casa de muñecas. Fugaz como el sueño de un relámpago, te visitó tu madre y preguntó a Chango si hacía falta invitar a alguna niñita para jugar contigo. Chango contestó que no convenía, porque entre las dos harían bulla. Un color violeta pasó por sus mejillas. Tu madre te dio un beso y partió; sonreía, mostrando sus preciosos dientes, feliz por un instante de verte juiciosa, en compañía de Chango.Aquel día la cara de Chango estaba más borrosa que de costumbre: en la calle no lo hubiéramos conocido ni tú ni yo, aunque tantas veces me lo describiste. De soslayo lo espiabas: él, habitualmente tan erguido, arqueándose como signos de paréntesis; ahora se arrimaba a la punta de la mesa y te miraba. Vigilaba de vez en cuando los movimientos del ascensor, que dejaba ver a través de la armazón de hierro negro, el paso de cables como serpientes. Jugabas con resignada inquietud. Presentías que algo insólito había sucedido o iba a suceder en la casa. Como un perro, husmeabas el horrible olor de las flores. La puerta estaba abierta: era tan alta, que su abertura equivalía a la de tres puertas de un edificio actual, pero eso no facilitaría tu huida; además no tenías la menor intención de huir. Un ratón o una rana no huyen de la serpiente que los quiere, no huyen de animales más grandes. Chango, arrastrando los pies, se alejó de la mesa por fin, se inclinó sobre la balaustrada de la escalera para mirar hacia abajo. Una voz de mujer, aguda, fría, retumbó desde el sótano: -¿La Muñeca se porta bien? El eco, seductor cuando le decías algo, repitió sin encanto la frase. - Muy bien- respondió Chango, que oyó sonar sus palabras en los fondos oscuros del sótano. - A las cinco le llevaré la leche. La respuesta de Chango: - No hace falta, se la prepararé yo -, se mezcló con un –gracias- femenino, que se perdió en los mosaicos de los pisos bajos. Chango volvió a entrar en el cuarto y te ordenó: - Mirarás por la cerradura cuando yo esté en el cuartito de al lado. Voy a mostrarte algo muy lindo. Se agachó junto a la puerta y arrimó el ojo a la cerradura, para enseñarte cómo había que hacer. Salió del cuarto y te dejó sola. Seguiste jugando como si Dios te mirara, por compromiso, con esa aplicación engañosa que a veces ponen en su juego los niños. Luego, sin vacilar, te acercaste a la puerta. No tuviste que agacharte, la cerradura se encontraba a la altura de tus ojos. ¿Qué mujeres degolladas descubrirías? El agujero de la cerradura obra como un lente sobre la imagen vista: los mosaicos relumbraron, un rincón de la pared blanca se iluminó intensamente. Nada más. Un exiguo chiflón hizo volar tu pelo suelto y cerrar tus párpados. Te alejaste de la cerradura, pero la voz de Chango resonó con imperiosa y dulce obscenidad: “Muñeca, mira, mira”. Volviste a mirar. Un aliento de animal se filtró por la puerta, no era ya el aire de una ventana abierta en el cuarto contiguo. Qué pena siento al pensar que lo horrible imita lo hermoso. Como tú y Chango a través de esa puerta, Píramo y Tisbe se hablaban amorosamente a través de un muro. Te alejaste de nuevo de la puerta y reanudaste tus juegos mecánicamente. Chango volvió al cuarto y te preguntó: “Viste?”. Sacudiste la cabeza y tu pelo lacio giró desesperadamente. “¿Te gustó?”, insistió Chango, sabiendo que mentías. No contestabas. Arrancaste con un peine la peluca de tu muñeca, pero de nuevo Chango estaba arrimado a la punta de la mesa, donde tratabas de jugar. Con su mirada turbia recorría los centímetros que te separaban de él y ya imperceptiblemente se deslizaba a tu encuentro. Te echaste al suelo, con la cinta de la muñeca en la mano. No te moviste. Baños consecutivos de rubor cubrieron tu rostro, como esos baños de oro que cubren las joyas falsas. Recordaste a Chango hurgando en la ropa blanca de los roperos de tu madre, cuando reemplazaba en sus tareas a las mujeres de la casa. Las venas de sus manos se hincharon, como de tinta azul. En la punta de los dedos viste que tenía moretones. Involuntariamente recorriste con la mirada los detalles de su chaqueta de lustrina, tan áspera sobre tus rodillas. Desde entonces verías para siempre las tragedias de tu vida adornadas con detalles minuciosos. No te defendiste. Añorabas la pulcra flor del plumerito, tu morbosidad incomprendida, pero sentías que aquella arcana representación, impuesta por circunstancias imprevisibles, tenía que alcanzar su meta: la imposible violación de tu soledad. Como dos criminales paralelos, tú y Chango estaban unidos por objetos distintos, pero solicitados para idénticos fines.Durante noches de insomnio compusiste mentirosos informes, que servirían para confesar tu culpa. Tu primera comunión llegó. No hallaste fórmula pudorosa ni clara ni concisa de confesarte. Tuviste que comulgar en estado de pecado mortal. Estaban en los reclinatorios no sólo tu familia, que era numerosa, estaban Chango y Camila Figueroa, Valeria Ramos, Celina Eysaguirre y Romagnoli, cura de otra parroquia. Con dolor de parricida, de condenada a muerte por traición, entraste en la iglesia helada, mordiendo la punta de tu libro de misa. Te veo pálica, ya no ruborizada frente al altar mayor, con los guantes de hilo puestos y un ramito de flores artificiales, como de novia, en tu cintura. Te buscaría por el mundo entero a pie como los misioneros para salvarte si tuvieras la suerte, que no tienes,de ser mi contemporánea. Yo sé que durante mucho tiempo oíste en la oscuridad de tu cuarto, con esa insistencia que el silencio desata en los labios crueles de las furias que se dedican a martirizar a los niños, voces inhumanas, unidas a la tuya, que decían: es un pecado mortal, Dios mio, es un pecado mortal. ¿Cómo hiciste para sobrevivir? Sólo un milagro lo explica: el milagro de la misericordia.

Una entrevista a Silvina Ocampo: http://www.pagina12.com.ar/imprimir/diario/suplementos/radar/9-2558-2005-10-09.html

lunes, 15 de septiembre de 2008

pido perdón zine


un fanzine sobre la infancia.
en esto ando ahora...pero falta un poco, me temo:

y canción alusiva de hüsker dü:
I Apologize
All these crazy mixed up lies
Floating all around
Making these assumptions brings me down
And you get tight-lipped, how do I know what you think?
Is it something I said when I lost my mind?
Temper too quick, makes me blind
I apologize...Said I'm sorry, now it's your turn,
Can you look me in the eyes and apologize?
So now sit around staring at the walls
We don't do anything at all
Take out the garbage, maybe, but the dishes don't get done

miércoles, 3 de septiembre de 2008

Violette Nozières


NOZIÈRES, Violette (...).

“Violette Nozière”, título del libro de poemas colectivo de Breton, Eluard, Maurice Henry, E.L.T. Mesens, César Moro, Péret, Char y Gui Rosey, con dibujos de Dalí, Yves Tanguy, Ernst, Brauner, Magritte, Marcel Jean, Arp y Giacometti; ediciones Nicole Flamel, Bruselas, 1933.Homenaje colectivo de los surrealistas a Violette Nozières, joven parricida que “había comenzado bien al matar a su padre, violador incestuoso”, y que “al cabo de largas pasiones acabó muy mal en los brazos de la Santa Iglesia”(L. Scutenaire). En 1933, el “affaire Nozières” había convulsionado y dividido a la opinión pública. Con justicia, los surrealistas consideraron que aquella era una ocasión inmejorable para denunciar la hipocresía reinante, sobre todo cuando la prensa reaccionaria se había volcado contra Violette Nozières. El sumario de esta plaquette comprende 9 poemas de Breton, Char, Eluard, Maurice Henry, Moro, Péret, Rosey, E.L.T. Mesens, que es el editor, y 9 ilustraciones de Dalí, Tanguy, Ernst, Brauner, Marcel Jean, Arp, Giacometti y Magritte. Bellmer era el autor de la portada. El poema de Eluard que termina con estos versos: “Violette que ha soñado deshacer / Que deshizo / el espantoso nudo de serpientes de los lazos de sangre”, es uno de los más violentos de este autor. Contra los que “En el lugar de reunión de la moral burguesa / Te llamaron sucia puta / Violette / Oh, acariciadora de auroras” (Mesens). Esta “intervención surrealista” es sin duda una de las más significativas de los años 30 (ÉDOUARD JAGUER).

Traído de acá

Y el poema de Breton:

VIOLETA NOZIÈRES

Todas las cortinas del mundo corridas sobre tus ojos
En vano
Delante de su cristal hasta el agotamiento
Estirarán el arco maldito de la ascendencia y la descendencia
Tú no te pareces a nadie vivo ni muerto
Mitológica hasta la punta de las uñas
Tu prisión es la boya a la que se intentan agarrar en su sueño
Todos vuelven ella los abrasa
Como se remonta al origen de un perfume en la calle
Dividen a escondidas tu itinerario
La bella alumna del liceo Fénelon que amaestraba murciélagos en su pupitre
La nevadilla de la pizarra
Alcanza la morada familiar donde se abre
Una ventana moral en la noche
Los padres una vez más se santiguan por su hija
Han puesto el cubierto sobre la mesa de operaciones
El buen hombre es negro para mayor verosimilitud
Mecánico se dice de trenes presidenciales
En un país de miseria donde el jefe supremo del Estado
Cuando no viaja a pie por miedo a las bicicletas
Sólo tiene prisa en tirar de la señal de alarma para ir a retozar en camisa sobre el talud
La excelente mujer ha leído a Corneille en el libro escolar de su hija
Mujer francesa lo ha comprendido
Lo mismo que su apartamento comprende un singular cuarto de desahogo
Donde brilla misteriosamente una prenda íntima
No es de las que se guardan riéndose veinte francos en la media
El billete de mil cosido en el dobladillo de su falda
Le asegura una rigidez precadavérica
Los vecinos están contentos
En todas las partes de la tierra
Contentos de ser vecinos

La historia dirá
Que el señor Nozières era un hombre previsor
No sólo porque había ahorrado ciento sesenta y cinco mil francos
Sino porque había elegido para su hija un nombre en cuya primera parte
se puede discernir psicoanalíticamente su programa
La biblioteca de cabecera quiero decir la mesilla de noche
No tiene después de eso más que un valor de ilustración

Mi padre olvida algunas veces que soy su hija
El perdido
A la vez teme y sueña traicionarse
Palabras encubiertas como una agonía sobre el musgo
El que dice haberlas oído de tu boca desafía a todo lo que vale la pena
ser desafiado
Esta especie de ánimo es ahora lo único
Que nos compensa de un montón de rastrojo cerca de un
cenador de capuchinas
Que ya no existe
Cenador bello como un cráter

Pero qué auxilio
Otro hombre a quien tú dabas parte de tu angustia
En un lecho un hombre que te había pedido el favor
El don siempre incomparable de la juventud
Recibió tu confidencia entre tus caricias
Era necesario que fuera desconocido ese pasajero
Hacia ti sólo supo hacer volar una bofetada en medio de la blanca noche

Lo que abandonabas
Sólo podías perderlo en brazos del azar
Que hace tan fluctuantes los fines de siesta de París en torno a la mujeresde ojos de cristal enloquecido
Entregadas al gran deseo anónimo
Al cual forma maravillosamente únicamente
Silenciosamente eco
Para nosotros el nombre que tu padre te dio y te arrebató

Resbalamos allí donde se posó tu alto tacón de azúcar
Es igual que tengan o no la apariencia de no estar conformes
Ante tu sexo alado como una flor de las Catacumbas
Viejos estudiantes periodistas podridos falsos revolucionarios curas jueces
Abogados vacilantes
Saben muy bien que toda jerarquía termina ahí

Sin embargo un muchacho te esperaba enigmáticamente en
una terraza de café
Ese muchacho que en el Barrio Latino vendía al parecer
entretanto La Acción francesa
Deja de ser mi enemigo puesto que tú le amabas
Hubiérais podido vivir juntos aunque sea tan difícil vivir con su amor
Te escribió al partir Malvada querida
Al menos es bonito
Hasta para el mejor informado el dinero infantil no es más que
la espuma de la ola

Mucho tiempo después de la caballería y de la caballería de los perros
Violeta
El encuentro no será poéticamente más que una mujer sola entre la
inhallable espesura del Champs-de-Mars
Sentada con las piernas en X sobre una silla amarilla
(Versión de Manuel Álvarez Ortega)

después subo el de Eluard: EL ATREVERSE Y LA ESPERANZA (Violette Nozières).

martes, 19 de agosto de 2008

after life



After life de Hirokazu Kore-eda. La pregunta es ésta: ¿qué recuerdo guardarías para la eternidad, si sólo pudieras guardar uno solo y la eternidad consistiera justamente en eso, rememorar un único recuerdo elegido?

“-¿Sólo recordaría como me sentía entonces?
-Así es.
-¿Podré olvidar todo lo demás? ¿En serio? ¿Se puede olvidar? Bueno, entonces es realmente el paraíso.”

“Vivir con un solo recuerdo de mi pasado sería demasiado doloroso para mí”.

“Ahora vengo a descubrir que fui parte de la felicidad de otro. Qué descubrimiento maravilloso”.
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Sumergirse, como escribió Virginia Woolf, "en las destellantes aguas de la infancia", bucear en busca de ese recuerdo.

miércoles, 6 de agosto de 2008

mysterious skin


Two boys. One can't remember. The other can't forget.

As we sat there listening to the carolers, I wanted to tell Brian that it was over now and that everything would be okay. But that was a lie, plus I couldn't speak anyway. I wish there was some way to go back and undo the past. But there wasn't. There was nothing we could do. So I just stayed silent and tried to telepathically communicate how sorry I was about what happened. And I thought of all the grief and suffering and fucked up stuff in the world, and it made me want to escape. I wished with all my heart we could just leave this world behind. Rise like two angels in the night and magically disappear.