viernes, 14 de marzo de 2008

Ironía del dispositivo


Con frecuencia se evocan los innumerables procedimientos con los cuales el cristianismo antiguo nos habría hecho detestar el cuerpo; pero pensemos un poco en todas esas astucias con las cuales, desde hace varios siglos, se nos ha hecho amar el sexo, con las cuales se nos tornó deseable conocerlo y valioso todo lo que de él se dice; con las cuales, también, se nos incitó a desplegar todas nuestras habilidades para sorprenderlo, y se nos impuso el deber de extraer la verdad; con las cuales se nos culpabilizó por haberlo ignorado tanto tiempo. Ellas son las que hoy merecerían causar asombro. Y debemos pensar que quizás un día, en otra economía de los cuerpos y los placeres, ya no se comprenderá cómo las astucias de la sexualidad, y del poder que sostiene su dispositivo, lograron someternos a esta austera monarquía del sexo, hasta el punto de destinarnos a la tarea indefinida de forzar su secreto y arrancar a esa sombra las confesiones más verdaderas.

Ironía del dispositivo: nos hace creer que en ello reside nuestra “liberación”.

Michel Foucault, Historia de la sexualidad, vol. I, la voluntad de saber.

1 comentario:

Proyectil Fetal, Grupo de Afinidad dijo...

los peritos policiales "tuvieron dificultades" debido a las lluvias...nótese también el uso de las comillas para referirse al nombre que eligió la compañera asesinada ... la información nunca es neutral ni objetiva, como pretende hacernos creer el capital y sus aparatos y dispositivos. estemos más atentxs...

02-03-2008
Asesinan brutalmente a travesti salteña
Salta – (Agencias)

Tenía 33 años, y era conocida como "Mariana" • Fue hallada en un monte en la afueras de la ciudad de Orán, asesinada con más de 30 machetazos, la mayoría de ellos propinados en la cabeza y al que le faltaban sus manos, que fueron devoradas por chanchos y perros cimarrones.

El cadáver encontrado el sábado en una zona rural pertenecía a una travesti muy conocida en su ambiente y que solía trabajar cerca de la terminal de ómnibus y en las avenidas Nougués y San Martín. El cuerpo llevaba allí cuatro días, según las primeras estimaciones policiales, a 500 metros de donde termina la calle Alvarado, en el cruce con Los Cedros, que es una arteria de tierra, que establece el límite urbano de la ciudad.

Presentaba heridas cortantes en el rostro, nuca, mentón, zona parietal y cuello hechas con no menos de 30 machetazos, según los expertos de la Brigada de Investigaciones. A su vez, el cuerpo tampoco tenía sus manos, que fueron devoradas por chanchos que son criados por propietarios de la zona, como también por perros cimarrones, que suelen ser vistos por ese lugar.

La travesti vestía minifalda vaquera, blusa blanca escotada y botas que estaban intactas, por lo que se presume que "Mariana" habría sido ultimada en otro lugar y luego llevada a la zona del monte de espesa vegetación, al costado de un canal de riego.

La víctima vivía en un inquilinato de calle Esquiú, entre Balcarce y Dorrego, donde alquilaba una habitación. El juez de instrucción Oscar Blanco está al frente de la causa, y pese al secreto del sumario se supo que los peritos policiales tuvieron dificultades debido a las intensas lluvias, que borraron posibles rastros.