lunes, 14 de julio de 2008

Sobre un corazón batiente



Un poema de Paul Eluard, mi poema favorito de él.

Algunas de las palabras que, hasta ahora, me estaban misteriosamente prohibidas


A André Breton


La palabra cementerio

A los otros de soñar con un cementerio ardiente


La palabra casita

Se la encuentra a menudo

En los avisos de los periódicos en las canciones

Tiene arrugas es un viejo disfrazado

Tiene un dedal en el dedo es un papagayo maduro


Petróleo

Conocido por ejemplos preciosos

En las manos de los incendios


Neurastenia una palabra que no tiene afrenta

Una sombra de casís entre dos ojos parecidos


La palabra criolla toda de corcho sobre raso


La palabra bañadera que es arrastrada

Por caballos perfectos más feos que muletas


Bajo la lámpara esta noche glorieta es un nombre

Y domina un espejo donde se inmoviliza


Hiladora palabra que se derrite hamaca vid saqueada


Olivo chimenea con tambor de resplandores

El teclado de los rebaños se apaga en la llanura


Fortaleza malicia vana


Venenoso telón de caoba


Velador mueca elástica


Hacha error jugado a los dados


Vocal timbre inmenso

Sollozo de estaño risa de buena tierra


La palabra gatillo estupro luminoso

Efímera el azur en las venas


La palabra bólido geranio en la ventana abierta

Sobre un corazón batiente


La palabra contextura bloque de marfil

Pan petrificado plumas mojadas


La palabra frustrar alcohol marchito

Pasillo sin puertas muerte lírica


La palabra muchacho como un islote


Mirtilla lava galón cigarro

Letargo azulina circo fusión

Cuántas quedan de esas palabras

Que no me conducían a nada

Palabras maravillosas como las otras

Oh imperio mío de hombre

Palabras que escribo aquí

Contra toda evidencia

Con la gran preocupación

De decir todo

Cours naturel (1938)

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